Quijote Negro: así llamaban al poeta Jesús Cos Causse. Es difícil visualizar la Casa del Caribe y no verlo en su banco favorito. Una risa clara y una frase para mí: “Negra, eso no tiene problemas”.
Al final regresamos conociéndonos más, desdibujando fronteras con México, Costa Rica, Francia, Puerto Rico, Dominicana…, con todos los que han hecho su propio viaje al Festival.
La poesía no puede encerrarse en torre alguna. Necesita contaminar los muros de la escritura con un atisbo de ruido, roce, diferencia. NECESITA ser escuchada por el otro. Y necesita caminar, mojarse, ver… mezclarse.