PRENSA | Arde el fuego del Caribe

Juventud Rebelde. – Una jornada de acciones tan intensa como la cita misma mantiene viva desde este viernes 3 y hasta el 9 de julio la memoria del Festival del Caribe, el más integrador evento de las culturas populares de la región, cuya cuadragésima edición debió ser pospuesta como consecuencia de los efectos de la COVID-19.

Hubiese sido desleal y hasta perverso el haber celebrado las cuatro décadas en las circunstancias actuales, explicó Orlando Vergés, director de la Casa del Caribe, en una alocución con la que se puso en marcha aquí la edición homenaje de la Fiesta del Fuego.

No es este un festival virtual, significó Vergés, sino «una jornada para no pasar por alto la entrega de quienes nos precedieron y el profundo respeto que este evento profesa por su esencia: los grupos portadores de Cuba y las expresiones de la cultura de los pueblos del Caribe».

Por ello activaron una plataforma multimedial que incluye páginas web, transmisiones radiales, la difusión de materiales audiovisuales y acceso a las redes sociales, en esfuerzo conjunto con la productora santiaguera Lía Videos y el proyecto Claustrofobias Promociones Literarias, a los que se suman un centenar de páginas web de la red del Ministerio de Cultura y los medios de prensa nacionales y provinciales.

Así, durante la próxima semana el fuego caribeño seguirá vivo en exposiciones virtuales, documentales, talleres, presentación de grupos portadores y entrevistas a fundadores y coordinadores del Festival del Caribe, entre otros materiales, que recordarán en estos espacios los principales momentos de las 39 ediciones anteriores.

Dos conferencias a cargo de Eliades Acosta, académico cubano residente en República Dominicana, y Jesús Serna, investigador mexicano, iniciarán este 4 de julio el evento teórico del Festival, el Coloquio El Caribe que nos une, espacio que, vía Wassap, se fundirá esta vez con el taller de Religiosidad popular y propiciará, hasta el día 8, el intercambio entre académicos y portadores en un forodebate sobre la circulación de la cultura popular de la región en el contexto de la COVID-19.

Un  grupo de actividades, limitadas en el número de participantes y escenarios en la ciudad de Santiago de Cuba, también se incluyen en el programa de esta jornada de evocación que, al decir de Vergés, además de avivar el fuego caribeño, servirá para convocar a una participación comprometida en julio de 2021, cuando la Fiesta del Fuego «tendrá que ser sobredimensionada y diferente, para conseguir contribuir al restablecimiento de la circulación cultural en el área, inexorablemente dañada por los efectos de la pandemia».

La edición 40 de la Fiesta del Fuego mantendrá su dedicatoria a la cultura popular de Belice, a los Estudios Siboney de la EGREM (que este 5 de julio celebran sus 40 años de fundados por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque) y sumará el homenaje a las cuatro décadas de la Casa del Caribe, institución surgida el 23 de junio de 1982.