Escrito por Teresa Melo, Coordinadora del Encuentro de Poetas del Caribe y el Mundo Jesús Cos Causse
Cada 4 de julio, temprano, puede verse en el Parque Céspedes a un grupo de escritores y colaboradores, esperando. Es el día en que el Encuentro de Poetas se irá a ejercer el cariño y la presencia cercana, y a despertar una sonrisa en los niños y niñas de los hogares sin amparo familiar, y en los que son pacientes de la Sala de Oncohematología: el regalo de un libro, sueños de papel en origami, juguetes creados por algunas de las autoras… Visitas a proyectos comunitarios de barrios alejados, como el que tuvo el artista Carlos Sánchez; casas de abuelos, fábrica de tabacos… Sitios donde atesoran lo entregado, vuelto inmensidad cuando toca hondo.
Tendrán tiempo los escritores durante el Festival (o durante su vida) para pensar y vivir las palabras que dejan un sedimento esperanzador; es tiempo para el goce de saberse útil. En el espíritu que anima el Festival, y el propio Encuentro desde hace 40 años, creo, y creen los poetas, en el poema que rebasa el encierro de las paredes para ir a tocar los corazones que importan…
Esa materia inasible es semilla. Es Vida. Aquí el testimonio de huellas en años anteriores y el agradecimiento a quienes nos apoyan: Casa del Caribe, Centro Provincial del Libro, Editorial Oriente, y, por supuesto, los escritores. Volveremos a hacerlo en el 2021…